Esta semana, en El PetMate de la semana, conocemos a fondo a una de las razas más queridas del mundo: el Beagle. Compacto, alegre y con un superpoder en la nariz, este sabueso conquista hogares enteros — pero también tiene necesidades muy específicas que conviene conocer antes de adoptar uno.
Un cazador con siglos de historia
El Beagle nació en Inglaterra como perro de rastreo: cazaba liebres en jauría, siguiendo el rastro con una concentración que hasta hoy lo caracteriza. Su nombre posiblemente viene del francés antiguo "bée gueule" — algo así como "boca chillona" — un guiño a lo vocal que es cuando encuentra un rastro.
Un dato que pocos conocen: en la época de Isabel I existieron los "pocket beagles", ejemplares de unos 20 centímetros que los cazadores llevaban en la alforja de la montura y soltaban en los tramos finales de la cacería.
Cómo reconocerlo
Tamaño y color
Mide entre 33 y 40 cm y pesa de 9 a 11 kg. Su tricolor clásico — negro, café y blanco — es icónico, aunque aquí va otro dato curioso: los beagles nacen bicolor (blanco y negro) y el café aparece semanas después.
Esas orejas enormes no son adorno
Al rastrear, sus orejas largas cuelgan casi hasta el suelo y "abanican" los olores hacia la nariz, funcionando como un embudo aromático. Son parte de su equipo de trabajo.
La cola con punta blanca
La punta blanca de su cola fue criada a propósito: permitía ubicar a los perros entre la hierba alta durante la cacería. Cuando un beagle rastrea, la lleva en alto como una banderita.
La supernariz
El olfato del Beagle es de élite: unos 220 millones de receptores olfativos, contra los aproximadamente 5 millones que tenemos los humanos. Por eso trabaja en aduanas y aeropuertos de todo el mundo — la famosa "Beagle Brigade" detecta alimentos y plantas prohibidas en el equipaje — y por eso, cuando encuentra un rastro interesante, es casi imposible distraerlo.
¿Cómo es vivir con un Beagle?
Es un perro alegre, sociable y excelente con niños y con otros perros: recuerda que fue criado para trabajar en jauría, la compañía está en su ADN. Es también muy vocal — ladra, aúlla y hace su típico "bay" de rastreo — y algo terco cuando su nariz toma el control. La otra cara de la moneda: no tolera bien largas horas de soledad, y un beagle aburrido y solo puede volverse destructivo o escapista.
Cuidados esenciales
Ejercicio diario. Mínimo una hora al día de caminata y juego. Un beagle cansado es un beagle feliz (y un sillón intacto).
Siempre con correa en la calle. Si huele algo interesante, lo va a seguir. Su instinto de rastreo es más fuerte que cualquier llamado.
Vigila su comida. Tiene una tendencia fuerte a la obesidad y un apetito que no conoce límites. Raciones medidas y premios con moderación.
Revisa sus orejas cada semana. Esas orejas caídas retienen humedad y facilitan la otitis. Una limpieza regular la previene.
No lo dejes solo demasiado tiempo. Compañía, juego y estimulación mental son parte de su cuidado básico.
Salud y esperanza de vida
Un Beagle sano vive entre 12 y 15 años. Sus principales riesgos de salud son la obesidad, la otitis, la epilepsia y el hipotiroidismo. Con chequeos veterinarios anuales, buena alimentación y ejercicio constante, es una raza longeva y resistente.
Datos rápidos
Snoopy, el perro más famoso del cómic, es un beagle.
Es de las razas con menos olor corporal — casi no huele "a perro".
Su pelo corto requiere poco mantenimiento.
Su nariz está literalmente certificada por aeropuertos.
¿Listo para conocer al tuyo?
Si el Beagle te robó el corazón, en PetMate puedes encontrar perros y gatos en adopción cerca de ti. Y cada semana presentamos una raza nueva en este blog y en nuestro Instagram. 🐾


